El KIOXIA EXCERIA PRO G2 aterriza en un momento complicado para el almacenamiento, con escasez de producto y precios que se han ido por las nubes. Y aún así, KIOXIA sigue apostando por el usuario normal, ese que quiere un buen SSD PCIe 5.0 sin tener que vaciar la cartera. Este modelo es la familia más rápida que la marca ha lanzado hasta la fecha, y promete rendimiento de gama alta a un precio que, viendo cómo está el panorama, resulta sorprendentemente razonable.
La gama integra la conocida tecnología BiCS FLASH, soporte NVMe 2.0 y conexión PCIe 5.0 x4, todo en el formato estándar M.2 2280. Vamos, una unidad pensada tanto para quienes montan un PC gaming serio como para creativos y profesionales que necesitan velocidad de sobra sin pagar de más.
Especificaciones y lo que esconde dentro
El KIOXIA EXCERIA PRO G2 llega en formato M.2 2280 con interfaz PCIe 5.0 x4 compatible con NVMe 2.0, y se coloca directamente en lo más alto del almacenamiento de consumo. Está disponible en capacidades de 1, 2 y 4 TB, así que cubre desde el equipo gaming exigente hasta la estación de trabajo que pide volúmenes enormes a toda velocidad.
Para conseguir estas cifras, KIOXIA ha tirado de la controladora Silicon Motion SM2508G, una de las más avanzadas y eficientes que hay ahora mismo para PCIe 5.0. La combina con sus memorias BiCS FLASH TLC, de tres bits por celda, buscando ese equilibrio entre rendimiento, durabilidad y consumo.
Hay un detalle curioso. El fabricante no menciona memoria caché DRAM dedicada, dando a entender que es DRAMless, pero al abrirlo aparece un chip DRAM Nanya de capacidad desconocida, junto a dos chips BiCS FLASH TLC de 1 TB cada uno. Las cifras oficiales impresionan de todos modos, llegando hasta 14.900 MB/s de lectura secuencial y hasta 13.700 MB/s de escritura en el modelo de 4 TB.
En cuanto a resistencia, la marca garantiza 600 TBW en el de 1 TB, 1.200 TBW en el de 2 TB y 2.400 TBW en el de 4 TB, todo con garantía limitada de cinco años. Los precios recomendados quedan así: 213,60 euros para 1 TB, 378,71 euros para 2 TB y 859 euros para 4 TB.
Construcción, software y cómo se comporta con el calor
El SSD viene en una caja de cartón sencilla, con marca, modelo e interfaz en la cara frontal, y una pegatina añadida después con la capacidad y la velocidad, porque varían según el modelo. Por detrás, además de los sellos de conformidad, el fabricante explica eso de la capacidad real, ya sabéis, que un disco de 2048 GB luego muestra algo menos. Dentro, una estructura de cartón protege la unidad envuelta en plástico antiestático, junto a un pequeño panfleto informativo.
La etiqueta superior tapa los chips y ayuda a refrigerarlos, según indica KIOXIA, aunque no explican exactamente cómo. Por detrás de esa etiqueta hay lo que parece una fina capa de cobre que echa una mano con las temperaturas. El conector es el estándar M.2, y la parte trasera del PCB está vacía de chips, solo con una etiqueta identificativa. La controladora SM2508G va encapsulada en un IHS de aluminio.
Para las pruebas se instaló en un banco con un Intel Core Ultra 9 285K, placa ASUS ROG Maximus Z890 APEX, 2×24 GB Corsair Vengeance RGB DDR5 a 8400 MHz, refrigeración Corsair Nautilus 360 RS RGB y una ASRock Radeon RX 9070 GRE, entre otros componentes, usando el zócalo PCIe 5.0 principal de la placa.
Los SSD PCIe 5.0 de altas prestaciones suelen calentarse bastante, y muchos llegaron al mercado con refrigeración activa. No es el caso de este KIOXIA, pensado para funcionar con el disipador pasivo que ya traen todas las placas con PCIe 5.0. Con la herramienta SSD Utility de la marca se puede ver capacidad, porcentaje de uso, vida útil y temperatura. En reposo se mantiene sobre los 40 a 45 grados, y sube a 60 a 65 grados cuando se le exige al máximo en momentos puntuales. No se calienta demasiado, y queda muy lejos del thermal throttling. Conviene recordar que aguanta hasta 85 grados, frente a los 70 grados que suelen ser lo habitual.
Fuente
Imagen: hardzone.es
