Después de casi tres décadas de servicio, GIMP se prepara para jubilar su formato de proyecto XCF, ese estándar que acompaña al editor de imágenes de código abierto desde 1997. El cambio no es un capricho, sino una necesidad. La nueva estructura, basada en XML, apunta a resolver las limitaciones que arrastra el formato clásico cuando toca trabajar con documentos complejos, y de paso acelerar bastante los tiempos de guardado.
La versión en desarrollo 3.3.2 ya trae algunas de estas novedades, aunque conviene aclarar una cosa desde el principio. El viejo XCF no se va a ninguna parte de golpe, seguirá siendo compatible para que nadie pierda sus archivos por el camino.
Un formato pensado para guardar más rápido y soportar animaciones
El equipo detrás de esta herramienta de edición de fotos acaba de publicar una actualización de desarrollo con algunos de los cambios más relevantes de los últimos tiempos. Todo mirando hacia las versiones que irán llegando en los próximos meses. No hay una hoja de ruta con fechas cerradas, eso todavía no, pero la migración del formato de archivo es sin duda el movimiento de mayor calado.
Todavía no tiene nombre oficial, pero la idea detrás del nuevo formato es sencilla de entender. En lugar de reescribir el archivo entero cada vez que se guarda, la aplicación solo tendrá que actualizar las partes que se hayan tocado. En proyectos grandes eso se traduce en un ahorro de tiempo considerable. Según ha trascendido, la estructura se construiría sobre un XML comprimido.
Hay un motivo de fondo. XCF se ha quedado corto para trabajos complejos, y funciones como los documentos multipágina y la animación están previstas para la versión 3.6. Aun así, insisten en que el formato antiguo no desaparecerá de la noche a la mañana. Las futuras versiones seguirán abriendo sin líos los archivos ya existentes creados con ese estándar.
El matiz importante viene después. Una vez que el nuevo formato esté terminado, las funciones más avanzadas solo podrán guardarse y cargarse a través de esa estructura. XCF pasará entonces a ser un formato puramente de compatibilidad, mientras el corazón del programa se muda al nuevo sistema.
Mejor compatibilidad con PSD y filtros no destructivos en GIMP 3.4
Mirando un poco más adelante, la versión 3.4 traerá una compatibilidad con archivos PSD bastante mejorada. Un detalle nada menor para quien usa esta alternativa de código abierto como sustituto de Photoshop. El soporte de descriptores PSD permitirá que las capas de texto editables funcionen como deberían, y también habilitará ciertas capas de ajuste y estilos de capa modernos que hasta ahora se perdían al abrir este tipo de archivos.
Fuente
Imagen: softzone.es
