El GEEKOM IT13 Max es uno de esos mini PC que llaman la atención por lo bien ajustada que está la balanza entre lo que cuesta y lo que ofrece. Se puede conseguir por 799 euros, aunque metiendo el cupón «MUYIT13M» el precio cae hasta 735,08 euros, una cifra que lo vuelve todavía más apetecible. La pregunta que sobrevuela todo esto es sencilla: ¿merece la pena soltar ese dinero por un equipo tan compacto? Aquí se repasa todo lo que importa de verdad, desde el rendimiento hasta la temperatura, el consumo, el ruido, la conectividad y la calidad de construcción.
Conviene apuntar que tanto el precio como el cupón son válidos comprando a través de la web oficial de GEEKOM. Esa tienda envía en 24 o 48 horas, ofrece 3 años de garantía y no cobra gastos de envío. Ya de entrada, el conjunto se presenta con buena carta.
En cuanto a las tripas, el corazón del equipo es un SoC Intel Core Ultra 9 185H con CPU de 16 núcleos y 22 hilos, con el TDP limitado a 70 vatios dentro de este chasis. Le acompañan 24 GB de memoria LPDDR5 a 5.600 MT/s con bus de 128 bits, una unidad SSD PCIe Gen4 x4 de 500 GB y una ranura M.2 2242 extra para meter otro disco. La GPU integrada es una Intel Arc Xe-LPG y hay una NPU con 11 TOPs en INT8. Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4 y Windows 11 Pro preinstalado completan el cuadro.
Diseño, construcción y conectividad del GEEKOM IT13 Max
La caja trae el mini PC, el kit VESA y el adaptador de alimentación. No incluye cable HDMI, aunque tampoco es un drama porque cualquier monitor actual lo lleva de serie. La carcasa exterior es de plástico negro, un color que encaja igual de bien en un escritorio informal que en uno más serio, y el chasis metálico reforzado aguanta hasta 200 kilogramos de presión. Transmite buenas sensaciones al tacto y no se nota ninguna parte endeble.
Los conectores están repartidos con cabeza. Delante hay cuatro puertos USB 3.2 Gen2 Type-A y un jack de 3,5 mm, y detrás se agolpan las dos salidas HDMI 2.0, dos puertos USB 4 Type-C, un USB 3.2 Gen2 Type-A, un USB 2.0 Type-A y dos LAN Ethernet a 2,5 Gbps. Hay espacio de sobra entre ellos, así que no se estorban al enchufar varios dispositivos. La refrigeración se apoya en un gran bloque de cobre con dos caloductos y un ventilador de turbina, un planteamiento bien pensado siempre que no se tapen las aperturas laterales y traseras del chasis.
Un detalle a tener claro: los 24 GB de LPDDR5 van soldados, así que la memoria no se amplía. Aun así, es cantidad más que suficiente y se reparte entre sistema y GPU, pudiendo llegar a 16 GB de RAM y 8 GB de VRAM sin perder equilibrio.
Rendimiento, juegos e IA en local con el GEEKOM IT13 Max
En Windows 11 el GEEKOM IT13 Max va sobrado, con una fluidez total y unos tiempos de encendido y apagado muy bajos gracias a la SSD. El único pero es esa capacidad de 500 GB, que puede quedarse corta enseguida, aunque con la crisis de la memoria NAND Flash se entiende el recorte para mantener el precio a raya.
Con cargas más duras el equipo también responde. Aguanta multitarea, edición ligera de foto y vídeo e incluso modelos de IA en local, siempre que sean acordes a su potencia. Para no ahogarlo, van bien Phi-3-mini con 3.800 millones de parámetros a 4 bits, o Qwen 2.5 de hasta 7.000 millones de parámetros, este último más exigente porque pide los 24 GB de memoria unificada.
En los benchmarks el Intel Core Ultra 9 185H deja buenas cifras. En 3DMark CPU supera con claridad al Intel Core i7-1280p que sirve de referencia, en Cinebench R23 firma 1.769 puntos en monohilo y 15.798 en multihilo, y en Cinebench 24 llega a 854 puntos en multihilo, adelantando incluso a un Ryzen 7 5800X. La SSD alcanza 5,46 GB/s en lectura secuencial y 3,28 GB/s en escritura, cifras a la altura de la SSD de la PS5. Eso sí, las temperaturas suben mucho, con picos de hasta 100 grados C en la CPU, algo normal porque este chip está diseñado para trabajar así, con un límite térmico de 110 grados C.
En juegos, la iGPU Intel Arc rinde de forma más que aceptable en 1080p ajustando calidad. Cyberpunk 2077 con XeSS en calidad y generación de fotogramas x2 da 44 FPS, Resident Evil 4 Remake se mueve en 30 FPS nativos, DOOM Eternal alcanza 39 FPS y Red Dead Redemption 2 ronda los 40 FPS. Títulos poco exigentes como League of Legends o Valorant vuelan por encima de 60 FPS. Algún juego reciente, como Resident Evil Requiem, se queda por debajo de lo esperado, probablemente por un tema de drivers.
El consumo se queda en unos 44 vatios de media en Cyberpunk 2077 y ronda los 20 vatios en tareas sencillas de escritorio. La GPU escala entre 1.250 y 2.000 MHz con una media estable de 1.850 MHz, lo que se traduce en un rendimiento consistente. Durante las pruebas no aparecieron problemas de estabilidad ni porcentajes raros de uso, aunque el sistema de refrigeración se hace notar bastante cuando se le exige a fondo.
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Imagen: muycomputer.com
