Quien conviva con niños pequeños sabe que las migas, las pelusas y hasta alguna piedrecita son parte del paisaje diario. Y justo para ese tipo de guerra doméstica está pensada la aspiradora Dreame R-20 Pro-A, un modelo sin cables que promete dejar la casa a punto sin demasiadas complicaciones. Las pruebas se hicieron precisamente en un hogar con dos criaturas, así que el terreno era exigente y muy variado.
Por fuera, la sensación es la de un producto con materiales bastante buenos para lo que suele encontrarse en su franja de precio. Es manejable, pesa 1,76 kilogramos y llama la atención por ser un poco más alta que la competencia. Eso, que podría parecer un detalle menor, resulta un alivio para la espalda de quien tiene una estatura media alta. El único pero está en la disposición del asa y de los botones para cambiar la succión, porque su ergonomía se vuelve algo incómoda cuando toca variar el modo sobre la marcha.
Diseño, accesorios y esa base que lo unifica todo
Un acierto claro es la capacidad de doblarse, algo que muchas aspiradoras de este estilo ya ofrecen pero que aquí se produce un poco más arriba, obligando a agacharse menos. La pantalla LED muestra autonomía, modo de uso y estado general de un solo vistazo, un detalle que sin ser imprescindible se agradece.
La Dreame R-20 Pro-A incluye además una plataforma base para guardarla junto con sus accesorios sin necesidad de anclarla en la pared. Puede convertirse en un estorbo en casas pequeñas, pero en hogares con algo de espacio es una gozada tenerlo todo reunido y a mano. Y hablando de accesorios, los cabezales para distintas superficies se cambian con facilidad y, al poder transformarse en aspiradora de mano, pasar de la tarima al sofá o al hueco de una ventana es sencillo. Sin andar rebuscando en cajones.
Potencia, autonomía y mantenimiento en el día a día
La potencia se nota, sobre todo en el ruido. Con tres modos, Eco, Turbo y Auto, es algo más ruidosa que otras cuando se lleva al máximo. Aun así, importa poco viendo sus 200 AW de succión y una potencia nominal de 600 W, cifras que dan un buen ratio de recogida siempre que se entienda que está pensada para una limpieza casi diaria, no para grandes suciedades como una miga gruesa de pan o galleta.
La detección inteligente de suciedad merece mención. En modo Auto regula la succión según lo que encuentra y la textura del suelo, aunque tarda un poco en reaccionar. Combinada con la luz LED frontal, bastante potente, deja ver partículas que de otro modo pasarían desapercibidas.
La autonomía oficial habla de unos 90 minutos gracias a sus 8 baterías de 2900 mAh. En la práctica, unos 5 minutos a máxima potencia sin parar y entre 30 y 40 minutos en modo normal, quizá algo justo para toda la casa de una tacada. Todos los componentes son desmontables y lavables, y con un depósito de 0,6 litros el mantenimiento resulta muy llevadero.
Capítulo aparte para la limpieza del cepillo, que corta activamente los pelos enredados y evita el fastidio de tener que desenredarlo en cada uso. Un avance de verdad. Con un precio actual de 239 euros, la Dreame R-20 Pro-A se coloca como una buena opción de gama media, con una valoración final de 7,3.
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Imagen: muycomputer.com
