Casi cinco meses de resistencia y al final la barrera ha cedido. La protección Denuvo en Crimson Desert ha sido esquivada, lo que significa que el juego puede llegar a funcionar sin necesidad de una copia comprada. Es justo el tipo de noticia que a los desarrolladores no les hace ninguna gracia, porque supone que alguien pueda jugar sin pagar por ello.
Los videojuegos incorporan cada vez más capas de seguridad para evitar ser hackeados o crackeados, y aun así siempre acaba apareciendo alguien dispuesto a buscarle las cosquillas. Los hackers, sencillamente, no paran hasta dar con el hueco. Y con Crimson Desert ha ocurrido en un tiempo relativamente corto, algo que ahora tocará intentar corregir desde el lado de quienes desarrollaron el título.
Cómo han conseguido saltarse la protección
Conviene aclarar un matiz importante, porque Denuvo no ha sido «roto» como tal. Lo que se ha encontrado es una forma de esquivar la protección para que el juego arranque sin que esta cumpla su función. Dicho de otro modo, deja pasar a cualquiera que use el «truco» aunque no haya comprado nada, pese a que ese método no está desvelado ni al alcance de todo el mundo.
Para verlo más claro sirve un ejemplo sencillo. Imagina una puerta con un guardia vigilando quién entra. En lugar de echar abajo la puerta o dejar fuera al guardia, lo que se consigue es que piense que tienes permiso para pasar. La protección sigue ahí, en su sitio, pero deja de ser un obstáculo porque te deja avanzar confiando en ti.
Eso es, más o menos, lo que habría pasado con Crimson Desert. En vez de modificar los archivos del juego, quienes están detrás de este método hacen que Denuvo crea que todas las comprobaciones son correctas, cuando en realidad no lo son. Así el juego puede iniciarse sin una copia comprada, porque piensa que se trata del original.
No es algo que cualquiera pueda usar con un clic
Ahora bien, tampoco hay que imaginarse que existe ya un crack listo para descargar y ejecutar sin más. El proceso es bastante más enrevesado de lo que parece. Requiere hacer cambios en Windows, desactivar algunas medidas de seguridad y seguir una serie de pasos que no está al alcance de cualquier usuario.
Vamos, que no vale con bajarse un programa y darle al botón. Hace falta cierto conocimiento y estar dispuesto a tocar cosas del sistema, lo que deja este método reservado a un público muy concreto y no para el usuario medio que simplemente quiere jugar.
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Imagen: hardzone.es
