Durante años los mini PC han dejado de ser aquellos equipos limitados que solo servían para navegar y escribir un par de documentos. Hoy el panorama es otro. Han alcanzado un nivel que ya casi se compara con un ordenador de sobremesa hecho y derecho, y esto abre unas cuantas preguntas interesantes.
Con la llegada de este último modelo, más de uno se lo pensará dos veces antes de comprar un PC gaming gigante. Al final, puede tener casi lo mismo en la palma de la mano, con el hardware necesario para mover cualquier título actual sin despeinarse demasiado.
El protagonista de hoy es el DAIV CX-A9A60, un mini PC de Mouse Computer que llama la atención por una razón bastante simple. Es muy pequeño para todo lo que lleva dentro, o al menos no estamos acostumbrados a ver algo así de potente en un formato tan reducido.
Hablamos de un equipo que ocupa alrededor de 3 litros y que monta un AMD Ryzen AI Max+ 395, un procesador con 16 núcleos y 32 hilos. Hasta ahí podría parecer otro mini PC potente más. Pero hay un detalle que cambia bastante las cosas, sobre todo si lo comparamos con el resto del mercado, y ese detalle es la gráfica.
Una gráfica integrada que roza la RTX 4070
El procesador viene acompañado de una Radeon 8060S, una GPU integrada que, según las pruebas realizadas, puede acercarse al rendimiento de una RTX 4070 para portátiles. Evidentemente no hay una RTX 4070 metida ahí dentro, porque no cabría y entonces ya no hablaríamos de un mini PC. Pero que una gráfica integrada se mueva en ese terreno resulta bastante llamativo.
Y todavía hay más. Este modelo llega con nada menos que 128 GB de RAM LPDDR5X-8000, una cantidad de memoria que parece casi absurda en un ordenador tan pequeño. Para jugar seguramente sea mucho más de lo que necesita la mayoría de usuarios. Aun así, tiene sentido para quienes quieran usar el equipo para inteligencia artificial y ejecutar modelos de IA de forma local, algo que puede ponerse muy de moda durante los próximos años.
Ahora bien, conviene tener algo claro antes de lanzarse. La memoria integrada no se puede ampliar más adelante, así que toca elegir bien la configuración desde el principio, y esa elección cambia bastante el precio final. En el almacenamiento hay algo más de margen, porque dispone de dos ranuras M.2 para SSD, así que ahí sí podemos jugar con las opciones.
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Imagen: hardzone.es
