Organizar la biblioteca de Steam parece una tontería hasta que abres la lista y descubres decenas de juegos que ni recordabas haber comprado. Pasa muchísimo. Entre los regalos, las promociones a precio ridículo y esas ofertas que aprovechaste sin pensarlo dos veces, la colección crece sola. Y ahí llega el problema real, porque no sabes por dónde empezar a poner un poco de orden en todo ese caos.
La idea, ojo, no es dejar la biblioteca bonita para presumir. Es que te sirva para decidir rápido a qué jugar. Si tardas más de un minuto en elegir algo, es que hay demasiado ruido delante, demasiados juegos de Steam peleando por tu atención cuando en realidad solo te interesan unos pocos.
Trucos para poner orden en tu colección
Lo primero que conviene aprovechar, y que la propia plataforma ya te ofrece, son las etiquetas. El truco está en no verlas como categorías sino como estados. Algo tan simple como jugando ahora, pendientes, abandonado, sin interés. Cada vez que pruebas un título, lo mueves de estado sin darle demasiadas vueltas. Ese gesto minúsculo hace que tengas todo clasificado a tu manera, y no con las etiquetas genéricas que pone Steam por defecto.
Después están las colecciones dinámicas, que la verdad cambian bastante la experiencia. Monta una con los juegos que no has tocado nunca y otra con los que tienes instalados. Así ya no te pierdes en la lista entera. Entras directo ahí y eliges. Menos cosas que mirar, menos distracciones, y decidir se vuelve mucho más rápido. Es como tener una lista corta delante en vez de mil opciones abrumándote.
Cuando lo mejor es esconder juegos
Luego viene el tema de excluir juegos, algo que casi nadie hace y por eso Steam acaba siendo inmanejable. Si sabes que un juego no te interesa, sácalo del sistema. Lo metes en sin interés o directamente lo ocultas. No pasa nada. No tienes por qué jugar a todo lo que tienes, y si dudas, seamos sinceros, nunca lo vas a abrir.
Ocultar juegos resulta especialmente práctico con demos, con esos gratuitos que probaste cinco minutos o con las cosas que llegan metidas en bundles. No aportan nada y solo ocupan espacio mental. Cuanto más limpia esté la vista principal, mejor decides. Esos no los vas a volver a tocar, y si algún día los necesitas ahí seguirán guardados, sin estorbar entre los que de verdad quieres jugar.
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Imagen: hardzone.es
