Zenni Claw ya se puede probar en versión beta y llega con una meta bastante clara, resolver ese muro invisible que aparece cada vez que abrimos una herramienta de inteligencia artificial y nos quedamos mirando el cursor sin saber qué escribir. Porque el problema no suele ser la potencia del modelo, sino traducir una idea vaga en una tarea concreta. Muchas aplicaciones siguen recibiendo al usuario con un cuadro de texto vacío, obligándolo a elegir el modelo, redactar instrucciones decentes y encadenar pasos a mano. ASUS quiere sustituir buena parte de ese lío con habilidades listas para usar y flujos guiados, pensados sobre todo para trabajo, viajes y planificación del día a día.
La compañía había presentado esta plataforma durante Computex 2026 como una propuesta personal de IA agéntica, colocándola en el centro de una estrategia más amplia para meter inteligencia artificial en sus ordenadores y aplicaciones. Ahora la beta gratuita permite empezar a ver cómo se traduce aquella promesa en algo real. Está disponible en regiones seleccionadas y solo para dispositivos ASUS compatibles, aunque la propia empresa avisa de que tanto la disponibilidad como algunas funciones pueden cambiar según el mercado, la configuración del equipo y cómo vaya evolucionando el software.
Qué la diferencia de un chatbot normal
La distinción que ASUS quiere marcar frente a un chatbot cualquiera está en la capacidad de avanzar sobre una tarea, no solo de contestar una pregunta. Zenni Claw permite partir de un objetivo y convertirlo en una secuencia ordenada de acciones, apoyándose en asistentes ya configurados para distintos escenarios. La idea es que nadie tenga que diseñar una automatización desde cero ni entender cómo funcionan los agentes por debajo. Se elige una habilidad, se aporta la información necesaria y se sigue un recorrido en el que se pueden revisar los resultados antes de seguir adelante.
Entre sus posibles usos aparecen preparar materiales de trabajo, organizar información, planificar viajes o gestionar tareas cotidianas. Eso sí, ASUS todavía no ha detallado hasta dónde llega cada habilidad ni qué aplicaciones podrá controlar de forma directa, algo bastante relevante cuando hablamos de agentes capaces de actuar y no solo de generar texto. La beta sirve justo para eso, comprobar si esos recorridos ofrecen una ventaja de verdad frente a abrir ChatGPT, Gemini o Claude y escribir uno mismo las instrucciones.
Arquitectura híbrida y requisitos que no son ligeros
Uno de los puntos más llamativos es su arquitectura híbrida. El software admite modelos de Anthropic, ChatGPT y Google Gemini en la nube, mientras que para el procesamiento local recurre a Gemma 4. Así, ASUS puede convertirse en la capa que organiza el acceso a distintos proveedores, en lugar de encerrar al usuario en un modelo propio. Poder ejecutar ciertas operaciones en el dispositivo también ayuda a depender menos de Internet y a mantener algunos datos dentro del equipo.
La instalación básica pide Windows 11 de 64 bits, al menos 16 GB de RAM y 20 GB de almacenamiento libre. Ejecutar un modelo local dispara bastante las exigencias, ASUS reclama un mínimo de 32 GB de RAM y limita al principio la compatibilidad a determinados procesadores Intel Panther Lake H12Xe y AMD Strix Halo. Para una experiencia local más sólida llega a recomendar una GeForce RTX 5090 con 24 GB o más de memoria gráfica, además de 16 GB de RAM. Números que dejan claro que muchos usuarios acabarán tirando de la nube, al menos en esta primera etapa, y que la ejecución local completa queda reservada a equipos muy potentes.
El verdadero examen no estará en cuántos modelos pueda conectar ni en lo fácil que sea instalarla, sino en si esas habilidades ahorran trabajo de verdad. ASUS quiere que la IA agéntica deje de parecer cosa de quienes saben construir prompts, configurar herramientas y montar flujos complicados. La beta convierte esa promesa en algo que ya se puede evaluar, ahora toca ver cómo Zenni Claw se transforma en ese centro de gravedad que la compañía dibujó en Computex.
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Imagen: muycomputer.com
