Proteger el móvil con Microsoft Defender se ha vuelto casi una necesidad, porque el teléfono ya no es solo un teléfono. Ahí dentro guardamos fotos de las vacaciones, mensajes privados y, sobre todo, las claves del banco. Y aunque Android e iOS traen sus propios muros de seguridad, los ataques más sofisticados y la ingeniería social siguen encontrando rendijas por donde colarse. Basta un descuido para dejar los datos personales al descubierto y abrir la puerta a un hackeo.
Ahí es donde Microsoft ha decidido plantar su escudo en las pantallas táctiles. No hablamos de un antivirus cualquiera, sino de una solución de defensa contra amenazas móviles, la llamada MTD, pensada para cerrarle el paso al software malicioso y a esas webs que intentan robarnos la identidad sin que nos demos cuenta.
Qué es realmente Microsoft Defender para móviles
Conviene aclarar una confusión bastante común, porque no es lo mismo que la Seguridad de Windows. Aquella viene integrada en el ordenador, mientras que esta es una aplicación multiplataforma diseñada para usuarios de Microsoft 365, ya sea en su versión Familia o Personal. Su trabajo consiste en vigilar que no instalemos aplicaciones infectadas y que no piquemos con un enlace fraudulento.
En el caso de las empresas la cosa se pone más seria. Entra en juego la protección de punto de conexión, que deja a los administradores de IT controlar la salud de los dispositivos de la plantilla y evitar que móviles vulnerables o rooteados accedan a información confidencial.
Funciones clave para blindar el dispositivo
El repertorio de herramientas es amplio y se adapta a lo que cada sistema operativo permite. La joya de la corona es la protección web anti-phishing, que corta conexiones inseguras y dominios sospechosos antes de que uno llegue a escribir nada. En Android, además, el sistema rastrea archivos APK en busca de scripts dañinos, mientras el MDVM analiza si el sistema operativo o las apps tienen fallos de seguridad. Hay también control frente a redes Wi-Fi maliciosas y, gracias a la alianza con Experian, una supervisión de identidad que avisa si tus datos han terminado en la web oscura tras una brecha.
Para las empresas que ya usan Microsoft Intune, la puesta en marcha resulta sencilla. En Android es compatible con perfiles de trabajo y dispositivos administrados, y en iOS se apoya en ADE y Apple Configurator para una incorporación automática.
Eso sí, no es gratis del todo, porque requiere una suscripción activa a Microsoft 365. Y en Android pide permisos delicados, sobre todo el acceso de accesibilidad para monitorizar el sistema en tiempo real. A cambio, permite gestionar hasta cinco dispositivos con una misma cuenta, de modo que el organizador de un grupo familiar puede vigilar los móviles de sus hijos o pareja desde un único panel.
Sobre el autor: redactor especializado en tecnología y seguridad móvil.
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Imagen: androidayuda.com
