Con el Google Pixel 10 Pro Fold, Google ha decidido tirar la casa por la ventana en su tercer plegable, y por lo que se ha ido filtrando queda claro que no piensa dejar ni un hueco libre frente a la competencia, sobre todo frente a Samsung. Estamos ante una máquina que busca el equilibrio entre productividad y ocio, metiendo en un chasis plegable una potencia que hasta ahora solo veíamos en los terminales más bestias del mercado.
Rendimiento bruto y pantallas que impresionan
El corazón del dispositivo es el procesador Google Tensor G5, fabricado por TSMC en un proceso de 3 nm. No es un simple cambio de nombre. Hablamos de una arquitectura de ocho núcleos con un Cortex-X4 que llega a los 3,78 GHz, lo que se traduce en una agilidad pasmosa. En las pruebas de Geekbench el equipo ha demostrado una fuerza bruta impresionante, con 2.276 puntos en single-core y 6.173 en multi-core. Para que todo fluya, Google ha apostado por 16 GB de memoria RAM LPDDR5X en todas sus versiones, con opciones de almacenamiento de 256 GB, 512 GB y una tope de gama de 1 TB. Todo corre bajo Android 16 con la promesa de hasta 7 actualizaciones mayores.
Al abrirlo aparece un panel OLED LTPO de 8 pulgadas con resolución de 2076 x 2152 píxeles. La fluidez está garantizada gracias a los 120 Hz y un brillo que alcanza los 3.000 nits, así que se puede leer bajo el sol sin hacer sombra con la mano. La protección es Mohs nivel 5. La pantalla de cubierta es de 6,4 pulgadas, también OLED a 120 Hz y protegida por Corning Gorilla Glass Victus 2. Un marco de aluminio y certificación IP68 rematan un diseño robusto.
Fotografía, autonomía y precio
El apartado fotográfico no se queda atrás. El Pixel 10 Pro Fold monta un sistema triple con sensor principal de 48 MP (f/1.7) con estabilización OIS, un ultra gran angular de 10.5 MP y un teleobjetivo de 10.8 MP con zoom óptico de 5x. Para selfies y videollamadas hay dos cámaras de 10 MP, una frontal y otra en la cubierta. Lo más llamativo es el vídeo, que llega hasta 8K y 4K a 60fps, apoyado por funciones de IA como Best Take y Zoom Enhance, con fotos HDR10+ de rango dinámico envidiable.
Donde más ha mejorado es en la batería. Con 5.015 mAh supera a sus rivales directos, resolviendo uno de los grandes miedos de los usuarios de plegables, que el móvil se apague a mitad del día. La carga rápida por cable es de 30W y hay carga inalámbrica Qi2 de 15W, además de carga bypass para evitar el calentamiento mientras se juega. En conectividad soporta Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0 y 5G. Pesa unos 258 gramos y mide 10,8 mm de grosor plegado, un poco más voluminoso que el Samsung Galaxy Z Fold, pero compensándolo con una autonomía muy superior.
Se espera que llegue al mercado alrededor del 20 de agosto de 2025. Los precios pueden variar según la región, aunque se rumorea que en Europa podría rondar los 1.799 euros. En Estados Unidos la versión base de 256 GB se situaría entre unos 1.480 y 1.660 euros, posicionándose como una opción calidad-precio muy competitiva frente a Samsung.
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Imagen: androidayuda.com
