Ampliar el almacenamiento de la Xbox Series vuelve a ser una posibilidad concreta gracias a la llegada de nuevas tarjetas SSD con capacidades mayores, algo que muchos jugadores estaban esperando desde hace tiempo. El precio, eso sí, no es precisamente el punto fuerte, pero cuando el espacio empieza a escasear cualquier opción para respirar un poco se agradece. Y con lo digital ganando terreno cada día que pasa, tener margen de sobra ya no es un lujo, es casi una necesidad.
El asunto es que estos dispositivos no siempre se encuentran con facilidad. La oferta y la demanda hacen su trabajo, así que cada vez que aparece algo nuevo en el mercado todos los ojos se van hacia ahí. Es la manera más rápida y cómoda de sumar memoria sin complicarse la vida, y por eso llaman tanto la atención.
Cómo ampliar el almacenamiento de tu Xbox con las nuevas SSD
Lo interesante de estas nuevas tarjetas de expansión es que llegan con distintas capacidades, de modo que cada uno puede quedarse con la que mejor le cuadre según lo que necesite. Porque, seamos sinceros, con varios juegos instalados los 512 GB de la Xbox Series S se quedan cortos enseguida. Y hasta el 1 TB de la Series X vuela antes de lo que uno se imagina.
Hay que tener presente algo que muchos pasan por alto: los juegos de ahora ocupan cada vez más. Algunos superan de largo los 100 GB y, con dos o tres instalados a la vez, el almacenamiento desaparece casi sin darte cuenta. Ahí es donde una tarjeta extra empieza a tener todo el sentido del mundo, sobre todo para quien salta de un título a otro sin parar.
En este caso hablamos de las nuevas opciones de SanDisk, pensadas específicamente para Xbox Series X|S. La gracia está en que solo hay que conectarlas a la consola y listo. Nada de abrir la máquina, nada de instalaciones raras ni procesos que te hagan sudar. Se enchufa y a jugar, que es como debería ser siempre.
El precio, el eterno pero de estas tarjetas
Y llegamos al punto que suele echar para atrás: el precio. La versión de 512 GB arranca en unos 100 euros, aunque la cifra baila bastante según la tienda y las ofertas que vayan apareciendo, especialmente cuando estos productos aterrizan en Europa y toca hacer la conversión.
Puede sonar a mucho dinero por una simple tarjeta de almacenamiento, sobre todo si la comparamos con las SSD que solemos meter en un PC, que cuestan bastante menos por el mismo espacio. Pero con la subida generalizada de precios que se está viendo últimamente, tampoco es que suene descabellado. Al final, quien tenga la consola a tope y no quiera andar borrando juegos cada dos por tres, encontrará aquí una salida más que razonable.
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Imagen: hardzone.es
