Un fallo en Windows 11 puede llegar a devorar hasta 500 GB del disco donde esté instalado el sistema, y Microsoft ya lo ha reconocido abiertamente. No es un rumor ni una exageración de foros. Es un problema real que llena el almacenamiento poco a poco, hasta dejar el equipo sin apenas espacio libre. Y lo peor es que muchos usuarios ni siquiera saben que lo están sufriendo.
Comprobar si el ordenador está afectado es sencillo. Basta con pulsar la tecla de Windows, escribir «configuración» y entrar en el primer resultado. Después hay que seguir la ruta sistema, almacenamiento, mostrar más categorías. Si ahí aparece una categoría llamada «sistema y reservado» que ocupa más de 100 GB, hay bastantes probabilidades de que el equipo esté padeciendo este error de almacenamiento.
Por qué Windows 11 se come todo ese espacio
La raíz del problema está en un componente llamado Capability Access Manager. Se trata de una pieza de Windows relacionada con los permisos de aplicaciones y funciones tan cotidianas como el micrófono, la cámara, la ubicación o la captura de pantalla. También se encarga de otras cuestiones de privacidad y permite hacer un seguimiento de lo que hacen ciertas aplicaciones en el sistema.
Para funcionar bien, este componente crea una base de datos con un archivo WAL. Y ahí está el detalle. Cuando se produce el fallo, ese archivo, identificado como CapabilityAccessManager.db-wal, empieza a crecer sin control. En condiciones normales debería pesar menos de 10 MB, pero por culpa del error puede engordar hasta superar los 500 GB y llenar por completo la unidad. El archivo culpable se encuentra en la ruta C:ProgramDataMicrosoftWindowsCapabilityAccessManager. Ese directorio está protegido por el propio sistema, así que al intentar acceder es muy posible que aparezca un mensaje de acceso denegado.
Cómo arreglar el problema sin liarla
Microsoft detectó el fallo hace pocos días y reaccionó rápido. La solución llega instalando la actualización KB5095093 a través de Windows Update. Además, la compañía ha confirmado que el parche de seguridad de julio para Windows 11 incluirá esa misma corrección. Y aquí hay un dato importante, ese parche es de instalación obligatoria, así que todos los equipos afectados verán resuelto el problema el próximo 14 de julio, cuando se libere la actualización.
Un aviso que conviene tener muy claro. No hay que eliminar de forma manual el archivo WAL afectado, ni ponerse a trastear con el símbolo del sistema sin saber exactamente lo que se está haciendo. Un movimiento en falso puede provocar daños irreparables en la instalación de Windows 11 y obligar a una reinstalación limpia, con la consiguiente pérdida de toda la información y los archivos que no se hayan guardado antes.
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Imagen: muycomputer.com
