Un Steam Controller que se mueve por sí mismo hasta su base de carga, sin que nadie tenga que tocarlo, es la curiosa imagen que ha empezado a circular en X gracias a un vídeo compartido por un usuario. El mando avanza poco a poco, guiado por un patrón de vibraciones, y termina enchufado a su base de carga como si fuera un pequeño robot aspirador con vida propia.
Detrás de esta ocurrencia está Ray Foss, trabajador del sector aeroespacial y programador, que decidió crear una aplicación bautizada como Auto-Charge Vision Tracker. La colgó en GitHub para que cualquiera de la comunidad pueda probarla si le apetece, aunque conviene decirlo claro. Más que útil, el invento es sobre todo divertido y llamativo.
Un mando que regresa solo a cargarse
El funcionamiento es más sencillo de lo que parece. El programa se apoya en la cámara para localizar dónde está exactamente el mando sobre la mesa. A partir de ahí entran en juego los motores internos, que mueven el dispositivo lentamente hacia su base cuando no se está usando. El resultado, como puede verse en el vídeo, tiene algo de gracioso. Un periférico pensado para vibrar mientras juegas, aquí reconvertido en pequeño vehículo autónomo.
Y lo mejor es que no hace falta instalar absolutamente nada en el ordenador. Basta con entrar en la página web, conectar el Steam Controller, colocar la cámara apuntando hacia el escritorio y hacer un par de clics. Primero sobre la base de carga, después en la parte delantera y trasera del mando. Con esos pasos el sistema ya sabe identificar todo lo que necesita y, al menos en el caso de su creador, funciona sin problemas.
Condiciones óptimas para que el truco funcione
Aquí está la otra cara de la moneda. Para que la cosa salga bien hace falta una superficie lisa y despejada, sin obstáculos que frenen el recorrido. Y hay un detalle importante. Al moverse y vibrar constantemente, el mando puede desgastarse por la zona que roza contra la mesa. Para evitarlo, Ray Foss recomienda pegarle unas pequeñas patas de goma. Por eso conviene matizar que, en teoría, todo va estupendamente, pero solo si se reproducen las condiciones exactas con las que el diseñador lo probó.
La idea de un mando que se desplaza solo no es del todo nueva, ya habían aparecido experimentos parecidos. La diferencia está en que este sistema utiliza la cámara para guiarlo de forma automática, igual que haría un robot aspirador al volver a su base de carga. No hay que medir ni calcular ningún patrón previo. Dejándolo en cualquier punto del escritorio, el mando debería ser capaz de llegar por su cuenta hasta el lugar donde recargarse.
Fuente
Imagen: hardzone.es
