Cuando se habla del mejor emulador de PS3, el nombre que aparece siempre es RPCS3. Y aquí llega la paradoja: aunque este software está afinado para rendir mejor sobre Linux, la enorme mayoría de quienes lo usan lo hacen desde Windows. El 90% de los usuarios tiene precisamente ese sistema instalado en su PC, mientras que el 10% restante se reparte entre macOS con un 4% y Linux con un 6%.
Estos números no son una estimación al vuelo. Los ha compartido el propio equipo detrás del emulador, y provienen de las peticiones que llegan a su API de actualización cada vez que el programa busca una nueva versión. Conviene aclarar un punto que suele generar dudas: RPCS3 no usa ningún tipo de telemetría y no recoge datos sobre el hardware del ordenador de quien lo utiliza.
Por qué Linux saca más músculo con este emulador
La explicación de los desarrolladores es bastante clara. La versión para Linux cuenta con mejores drivers cuando se trabaja con tarjetas gráficas Radeon, y eso se traduce en varias ventajas concretas. No solo un rendimiento más alto, sino también una compilación de shaders más rápida y muchos menos problemas de stuttering, ese tartamudeo de la imagen que tanto molesta durante las partidas.
En teoría, la gran diferencia entre usar el emulador en Windows o en Linux depende de si tenemos una gráfica AMD Radeon o una NVIDIA GeForce. Pero por lo que cuenta el propio equipo, la cosa va un poco más allá: el rendimiento parece mejorar también en equipos con GeForce bajo Linux, algo que no todos esperaban.
Un resultado que, mirándolo bien, tiene toda la lógica
Que la mayoría use Windows no debería pillar a nadie por sorpresa. Al fin y al cabo, es el sistema operativo más extendido del planeta, y la gente tiende a quedarse con lo que ya tiene instalado. Tampoco sorprende que RPCS3 se comporte mejor en Linux con las Radeon de AMD. Ya se ha visto cómo varias distribuciones, como SteamOS y CachyOS, están optimizadas para trabajar con esas gráficas y suelen ofrecer un rendimiento superior a Windows en muchos escenarios, aunque no en todos.
Merece la pena recordar por qué este sigue siendo el mejor emulador de PS3 disponible. Es capaz de mover un 75,33% del total de juegos de la consola sin problemas y de principio a fin. Está bien optimizado, ofrece un buen nivel de rendimiento y, encima, no deja de recibir mejoras que poco a poco lo acercan a funcionar como si fuera una PlayStation 3 real.
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Imagen: muycomputer.com
