RPCS3 acaba de recibir una novedad que, aunque no toca el rendimiento puro, cambia bastante la forma en que se usa el emulador día a día. Hablamos de una nueva interfaz claramente inspirada en Steam, algo que a primera vista parece un detalle menor pero que hace que todo resulte más cómodo y visual. Para quienes usan este emulador de PS3, la diferencia se nota desde el primer momento.
Una página principal que recuerda mucho a Steam
El equipo ha implementado un tema con un menú contextual sencillo, con las distintas opciones agrupadas en la parte superior y, sobre todo, con imágenes de cada uno de los juegos disponibles. Ese detalle, que parece una tontería, cambia por completo la sensación de uso. Ahora todo entra por los ojos y encontrar un título concreto es cuestión de segundos. Pero no es el único cambio interesante que trae esta actualización de RPCS3.
También se puede ver la categoría de cada juego, el espacio que ocupa y, quizá lo más útil, el estado de emulación de cada uno. Ese estado se identifica con colores. El verde es el mejor de todos, porque indica que el título es perfectamente jugable. El amarillo avisa de que se puede jugar, aunque con problemas, y quizá sin poder terminarlo. El naranja señala que la cosa apenas llega a la intro, mientras que el rojo indica que el juego carga pero no va más allá. Un sistema muy claro que evita sorpresas.
Guardados, ajustes y lo que viene después
Dentro de esta nueva interfaz también se pueden consultar de forma sencilla las partidas guardadas y su fecha de modificación. Y desde ahí mismo se accede a diferentes ajustes de configuración relacionados con la CPU y la GPU, además de otros más avanzados. Un buen ejemplo es la opción de activar o desactivar el uso de Resizable BAR, que permite a la CPU acceder a toda la memoria gráfica de la tarjeta.
Un buen emulador no se mide solo por el rendimiento y la calidad de la emulación. La interfaz juega un papel fundamental y tiene que ser visual, atractiva y fácil de manejar. Por eso tiene todo el sentido que el equipo detrás de RPCS3 haya decidido dar este paso.
Y no piensan parar aquí. Los responsables del proyecto han confirmado que siguen trabajando en otras mejoras. Entre ellas, la posibilidad de lanzar juegos directamente desde la interfaz XMB original de PS3, esa que muchos recordarán. También quieren eliminar el requisito de tener que cargar el firmware original de una consola PS3 para que el emulador funcione, algo que simplificaría mucho la puesta en marcha.
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Imagen: muycomputer.com
