Quien lleva tiempo detrás de un buen ratón para jugar tiene ahora una excusa perfecta. Amazon aplica un descuento de 50 euros sobre el Razer DeathAdder Pro inalámbrico, uno de esos periféricos que la marca ha convertido en referencia casi por derecho propio. La rebaja cae sobre el precio habitual del ratón gaming, y eso lo pone en una posición interesante para quien busca dar el salto sin cable pero sin renunciar a las sensaciones de siempre.
El DeathAdder Pro mantiene la silueta que ha hecho de esta familia una de las más reconocibles del catálogo de Razer. La diferencia respecto a versiones anteriores está en que aquí no hay cable, y de la conexión se encarga un receptor USB dedicado que gestiona todo el trabajo. Para quien ya venía usando modelos con cable de la marca, pasar a la movilidad no debería suponer perder el tacto al que estaba acostumbrado. Conviene, eso sí, revisar el precio final que aparezca en el momento de comprar, porque estas ofertas van cambiando.
Un diseño ergonómico que por fin se libera del cable
La forma del DeathAdder Pro se acomoda a la palma de la mano y reparte el peso de una manera pensada para que las sesiones largas no acaben pasando factura a la muñeca. No es algo nuevo. La familia DeathAdder arrastra esa característica desde sus primeras generaciones con cable, y aquí sigue intacta. Lo que cambia es la sensación de libertad al mover el ratón sobre la alfombrilla, algo que se nota tanto en shooters competitivos como en trabajos de diseño donde el cursor tiene que responder al milímetro.
La conexión inalámbrica se apoya en ese receptor USB dedicado y no en un Bluetooth genérico. Según Razer, esto reduce la latencia frente a otras soluciones sin cable. Para alguien que viene del cable de toda la vida, el cambio no debería implicar renunciar a esa respuesta inmediata que pide el juego competitivo, aunque el resultado final también depende del resto del equipo y de la superficie del escritorio.
Interruptores, sensor óptico y autonomía
Razer monta en este modelo interruptores mecánicos pensados para aguantar un uso intensivo sin que la pulsación pierda consistencia con el paso del tiempo. A eso suma un sensor óptico que ofrece un seguimiento estable sobre distintas superficies, incluidas las alfombrillas de tela que casi todo el mundo tiene en la mesa.
La sensibilidad se puede ajustar según lo que se esté haciendo. Movimientos amplios para juegos de acción, o una precisión más fina cuando toca editar o trabajar con diseño gráfico. Esa flexibilidad explica en buena parte por qué la familia DeathAdder aguanta en el catálogo de Razer generación tras generación, sin que su fórmula se quede atrás. El descuento de 50 euros llega justo sobre ese punto de partida.
Fuente
Imagen: softzone.es
