La Radeon RX 9050 ya es oficial y llega con todo lo que se venía anticipando durante los últimos días. AMD la presenta como una tarjeta gráfica pensada para jugar en 1080p sin dejarse una fortuna, con arquitectura RDNA 4 y un precio que se queda por debajo de los 300 euros. El problema, al menos por ahora, es que no aterrizará en Europa.
Tras la filtración de ASRock que se conoció el día anterior, estaba claro que el anuncio era cuestión de horas. Y así ha sido. La RX 9050 estará disponible en Asia-Pacífico, Japón y Latinoamérica, pero de momento no en nuestro continente. Cabe pensar que con el tiempo acabe llegando de una forma u otra, y entonces podremos valorar mejor su relación calidad precio según lo que marquen las tiendas por aquí, aunque AMD no la comercialice oficialmente.
Qué ofrece la Radeon RX 9050
Es una gráfica que completa el catálogo de AMD que muchos estaban esperando. Nadie debería pedirle gráficos espectaculares al máximo nivel, porque no está pensada para eso. Su terreno es el 1080p, jugar a cualquier título sin gastar demasiado y sin complicarse la vida.
En cuanto a las especificaciones, pocas sorpresas. Coinciden casi al detalle con lo que ya habían adelantado las filtraciones. Monta 16 Compute Units, que se traducen en 1.024 Stream Processors, más 16 aceleradores para el trazado de rayos y otros 32 dedicados a tareas de inteligencia artificial. La frecuencia de juego se sitúa en 1.920 MHz y puede escalar hasta los 2.600 MHz en modo Boost.
La memoria acompaña. AMD ha optado por 8 GB de GDDR6 con un bus de 128 bits y un ancho de banda de 288 GB/s, todo ello con un Infinity Cache de 32 MB. Sobre el papel es una configuración de sobra para mover la mayoría de juegos actuales en Full HD, aunque en los títulos más exigentes tocará bajar algún ajuste gráfico para mantener unos FPS decentes.
Poca exigencia para el resto del equipo
Hay un detalle que la hace especialmente interesante para quien tiene un ordenador con unos años encima. La RX 9050 no le pide demasiado al sistema. AMD recomienda una fuente de alimentación de 450W y solo necesita un conector PCIe de 8 pines.
Eso facilita muchísimo la instalación en equipos que ya no son precisamente nuevos, donde el usuario simplemente quiere renovar la tarjeta gráfica sin tener que cambiar medio ordenador. Una opción sencilla, con un consumo contenido y un precio ajustado que la coloca justo en ese segmento de entrada que llevaba tiempo pidiendo movimiento.
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Imagen: hardzone.es
