Qualcomm encarece sus procesadores Snapdragon: la nueva subida que golpeará a los móviles Android
Los procesadores Snapdragon de Qualcomm costarán más a partir del 1 de septiembre, y eso significa una presión adicional sobre unos smartphones cuyos precios ya venían disparándose desde hace tiempo. La medida no quiere decir que todos los teléfonos Android vayan a encarecerse de golpe y en la misma proporción, pero llega en un momento delicado. La memoria cuesta más, la fabricación cuesta más, muchos componentes cuestan más, y las marcas tienen cada vez menos margen para absorber estos golpes sin trasladarlos al comprador o recortar prestaciones por otro lado.
Cristiano Amon, consejero delegado de Qualcomm, lo ha confirmado sin rodeos. La compañía sube precios para compensar el encarecimiento que arrastra a lo largo de toda su cadena de suministro. Y no se trata solo de la memoria. Ahí entran también la fabricación de las obleas, el ensamblaje, las pruebas, el encapsulado avanzado y otros materiales imprescindibles para producir los chips. Los nuevos precios se aplicarán a los productos enviados después del 1 de septiembre, con la idea de devolver los márgenes de la firma a sus niveles habituales.
Cuánto subirá cada chip y por qué no hay una cifra única
Aquí viene lo interesante. Qualcomm no ha dicho públicamente cuánto costará cada Snapdragon a partir de esa fecha. Las informaciones previas sobre la comunicación enviada a los clientes hablaban de incrementos porcentuales de dos dígitos, pero las condiciones se negocian una por una con cada fabricante. Traducido: la subida puede variar según el procesador, el volumen contratado, los acuerdos que ya existan y la relación comercial que cada marca mantenga con Qualcomm. Por eso no tiene mucho sentido aplicar un porcentaje único al precio de todos los futuros teléfonos Android.
El procesador es uno de los componentes más importantes y caros de un smartphone, sobre todo en la gama alta. Samsung, Xiaomi, OnePlus, Honor, Motorola, Oppo, Realme y compañía usan soluciones Snapdragon en un montón de dispositivos, así que tendrán que decidir cómo gestionan este sobrecoste. Pueden asumir una parte reduciendo márgenes, pasarlo al precio de venta o compensarlo tocando otros elementos del teléfono. En la práctica, esto puede acabar en móviles más caros, menos memoria, cámaras o pantallas menos ambiciosas, o renovaciones que reutilizan más piezas de la generación anterior.
Qué puede cambiar para el comprador de gama alta
La subida cae, además, cuando los fabricantes ya pelean por contener el encarecimiento de la memoria y de otros semiconductores. La propia Qualcomm reconoce que este contexto está cambiando el comportamiento de los consumidores en la gama prémium. Algunos se van a los modelos más asequibles de ese segmento, otros directamente compran el teléfono del año pasado. Y es una reacción de lo más lógica. Cuando las nuevas generaciones suben de precio y sus mejoras son cada vez más pequeñas, un buque insignia de doce meses puede ofrecer una relación entre prestaciones y coste bastante más atractiva.
Tirar de un Snapdragon anterior o recurrir a MediaTek puede ayudar a rebajar costes en ciertos productos, pero ninguna de esas alternativas garantiza que el precio final se quede quieto. Si crece la demanda de chips de generaciones previas, esos también pueden encarecerse o escasear. Y MediaTek depende igualmente de fábricas, memorias, encapsulados y materiales sometidos a las mismas tensiones. Algunas marcas estarán mejor protegidas por contratos cerrados con antelación, grandes volúmenes de compra o procesadores desarrollados en casa, pero el aumento general de costes toca al conjunto de la industria y deja pocas vías del todo aisladas.
La decisión de Qualcomm no implica que mañana todos los móviles Android vayan a costar más, aunque sí recorta todavía más el margen que tenían los fabricantes para contener los precios. Y sus efectos no se van a quedar solo en las cifras que veamos en las tiendas. Pueden asomar también en generaciones menos ambiciosas, componentes reutilizados durante más tiempo y gamas altas cuyo modelo básico termine siendo la opción realmente recomendable. Los Snapdragon seguirán siendo una pieza central del ecosistema Android, pero también una parte más cara de una factura que ya llevaba demasiado tiempo creciendo.
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Imagen: muycomputer.com
