Las últimas semanas han dejado un montón de rumores, y también algunas informaciones que se contradicen entre sí, sobre PS6, la próxima consola de Sony. Nada raro, la verdad, porque cada vez que aparece un dato nuevo se abre otra tanda de dudas. Muchos lectores esperan esta máquina con ganas, y después de la subida de precio de PS5 y de PS5 Pro no son pocos los que han decidido saltarse esta generación para guardar el dinero de cara a la siguiente. Por eso tiene sentido ordenar las preguntas más importantes y responderlas con la información fiable disponible, algo de sentido común y bastante conocimiento técnico.
Diseño, especificaciones y tecnologías de PS6
Empecemos por lo básico. PS6 será una consola de sobremesa tradicional, justo lo contrario de Xbox Project Helix, que apunta a ser un PC consolizado capaz de mover juegos de Steam y de otras plataformas. Es decir, la nueva máquina de Sony mantendrá su ecosistema cerrado, tal y como vimos con PS5. Sobre el aspecto todavía hay incógnitas, no está claro si volverá a las líneas más angulosas de PS4 o si conservará ese estilo redondeado de la generación actual. Lo que sí sabemos es que Sony abandonará el formato óptico en enero de 2028, por lo que la consola será digital por defecto, aunque cabe la posibilidad de que el lector de discos sobreviva como periférico opcional.
En cuanto a las especificaciones, nada está confirmado de forma oficial, pero las filtraciones dibujan un cuadro bastante nítido. Se habla de una APU de AMD fabricada en el nodo de 3 nm de TSMC, con un procesador Zen 6 de 10 núcleos, de los cuales 8 núcleos y 16 hilos Zen 6c irían destinados al juego a más de 4 GHz. La parte gráfica sería una GPU Radeon basada en RDNA 5 con 3.328 shaders, funcionando entre 2,6 GHz y 3 GHz, acompañada de 24 GB o 32 GB de memoria unificada GDDR7 con un ancho de banda de 640 GB/s. El almacenamiento sería un SSD de alto rendimiento de entre 1 TB y 2 TB, aunque lo más probable es que Sony monte 1 TB para contener costes.
Sobre las nuevas tecnologías, AMD ya ha confirmado buena parte de los avances de Project Amethyst, el proyecto que desarrolla junto a Sony. Habrá un reescalado por IA sucesor de PSSR, generación de fotogramas también por IA, un salto grande en trazado de rayos gracias a los Radiance Cores y un motor de compresión de texturas que reducirá el peso en almacenamiento y memoria. El renderizado neural entra igualmente en la ecuación. Queda la duda de si Sony ofrecerá una alternativa al Work Graph Execution de Microsoft, ligado a DirectX 12.
Precio, fecha y comparativa con PS5 y Xbox
Frente a un PC, PS6 equivaldría a una gama media alta actual, así que en su lanzamiento será comparable a un PC de gama media económica, porque para entonces NVIDIA y AMD ya habrán sacado nuevas generaciones. Con su GPU a 3 GHz alcanzaría 19,96 TFLOPs en FP32, o hasta 39,93 TFLOPs usando shaders de doble emisión. La Radeon RX 9070 y la GeForce RTX 5070 serían las equivalencias más cercanas en potencia bruta.
Respecto a PS5, el salto es notable. La consola actual tiene una CPU Zen 2 a 3,5 GHz, 16 GB de GDDR6 y una GPU RDNA 1.5 con 2.304 shaders que rinde 10,29 TFLOPs. PS6 dobla casi todo, y además suma hardware para IA y núcleos de trazado de rayos mucho más capaces. El trazado de rayos, que en PS5 fue casi una anécdota, se convertirá en norma. También será compatible con juegos de PS5 y PS4, mientras que la retrocompatibilidad con PS3 parece poco probable de forma nativa, quizá vía emulación.
El precio es la gran incógnita. Con la crisis de la DRAM y el encarecimiento de la memoria NAND Flash, fabricar una PS6 le costaría a Sony unos 833 euros al cambio, frente a los 640 euros que se calculaban antes. Con PS5 en 649,99 euros y PS5 Pro en 899,99 euros, lo razonable es una horquilla de entre 899 y 999 euros. Sobre la fecha de lanzamiento, los rumores de retraso a 2028 o 2029 han sido desmentidos por fuentes fiables, y lo más probable es que llegue a finales de 2027.
Xbox Project Helix sería algo más potente, con 4.352 shaders, 48 GB de GDDR7 y 52,22 TFLOPs frente a los 39,93 TFLOPs de PS6, aunque también más cara, rondando o superando los 1.000 euros. El modo online seguirá siendo de pago dentro de PS Plus, con sus categorías Essential, Extra y Premium. El nuevo mando será una evolución del DualSense y no una revolución, con posibles novedades como una pantalla táctil y botones magnéticos intercambiables. Sobre el metal líquido, aquel material de contacto que causó problemas en PS5 al filtrarse y disparar las temperaturas de la APU, todavía no hay confirmación de si Sony repetirá con él en esta nueva consola.
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Imagen: muycomputer.com
