Comprar un SSD a buen precio se ha vuelto casi una misión imposible, y las cosas no van a mejorar pronto. Desde mediados de 2025 los componentes de PC dejaron de moverse con las típicas subidas y bajadas según la demanda para convertirse en algo parecido a un artículo de lujo, al alcance de muy pocos. La culpa la tiene la enorme sed de los centros de datos dedicados a la Inteligencia Artificial, y quien avisa de que esto va para largo es nada menos que el máximo responsable de Phison.
Pan Chien‑Cheng, CEO de la compañía especializada en controladores para chips de memoria NAND usados en SSD, tarjetas de memoria y pendrives, lo dice sin rodeos. La capacidad de producción de NAND tardará al menos cuatro años en alcanzar a la demanda. No es una opinión aislada, coincide con lo que llevan tiempo apuntando los analistas del sector.
El problema de fondo es sencillo de entender aunque incómodo de asumir. Los proveedores de servicios en la nube y las empresas de IA están ampliando sus infraestructuras a un ritmo nunca visto, y al hacerlo se quedan prácticamente con toda la producción disponible. De ahí la escasez, de ahí los precios por las nubes. Algunos sistemas han recortado la cantidad de DRAM para ajustar costes, pero con la NAND no ha pasado lo mismo. Al contrario, se ha vuelto un recurso crítico para sostener el crecimiento de todo el ecosistema de la Inteligencia Artificial.
Construir fábricas nuevas no arregla el problema a corto plazo
Aquí llega el verdadero cuello de botella. La industria choca con una limitación física y económica difícil de esquivar. No se puede ampliar la producción de NAND de un día para otro. El mercado suele dar por hecho que los fabricantes pueden abrir la mano con la inversión y montar más fábricas en un año o dos, pero la realidad es bastante más enrevesada.
Según Pan Chien‑Cheng, desde la inversión inicial hasta la producción en masa real pasan cuatro años completos. Ni uno menos. Eso significa que aunque los precios sigan trepando, la oferta no va a poder seguirles el paso a corto plazo. La subida de precio de los SSD, por tanto, tiene margen de sobra para prolongarse.
La estrategia defensiva de Phison
Ante este panorama, la compañía ha optado por cubrirse las espaldas. Phison está acumulando un inventario estratégico para asegurar el suministro de SSD empresariales y soluciones de almacenamiento a sus clientes de IA y proveedores en la nube durante los próximos dos años. Vender grandes cantidades ahora sería jugar con fuego. Si mañana no logran hacerse con suficiente NAND, pondrían en riesgo proyectos importantes y relaciones comerciales de años.
En paralelo, la firma está acelerando su transición hacia la iniciativa Phison 3.0, que amplía su foco. Deja de mirar solo a los controladores y módulos de siempre para abrirse hacia IA Storage, Edge AI y plataformas de datos para Inteligencia Artificial. Segmentos de mayor valor añadido y, sobre todo, menos atados a los vaivenes constantes en el precio de la memoria.
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Imagen: hardzone.es
