Malas noticias para el gaming, y no precisamente por lo que muchos esperaban. Las próximas NVIDIA RTX 60 y las AMD RX 10000 no llegarán en 2027, algo que va a dejar bastante fríos a todos los que estaban contando los meses para renovar equipo. En un mercado donde el precio de las tarjetas gráficas sube casi cada semana, la idea de que la próxima generación tardaría en aparecer ya flotaba en el aire, pero ahora parece confirmarse con más fuerza.
Todo empezó cuando el pódcast Moore’s Law Is Dead apuntó hace unos días a 2027 como fecha para la nueva hornada de gráficas de NVIDIA. Y justo cuando algunos empezaban a hacerse ilusiones, llegó el filtrador Kepler_L2 a través del foro de AnandTech para poner las cosas en su sitio. Su mensaje no dejaba mucho margen a la esperanza, y afectaba tanto a las RTX 60 como a las gráficas de AMD.
Lo único que llegaría es AMD RDNA 5 AT2
Según lo filtrado, AMD no soltaría toda la familia RDNA 5 en 2027. Habría un único protagonista, y responde al nombre de AT2, una GPU de gama media alta basada en la arquitectura RDNA 5 con 40 unidades de cómputo. El resto de modelos, es decir las variantes AT0, AT3 y AT4, se quedarían para 2028. Ese mismo año, por cierto, es cuando debutaría también la nueva arquitectura Rubin de NVIDIA.
Así que quien esperaba una renovación completa por parte de cualquiera de las dos compañías tendrá que armarse de paciencia. El calendario, tal y como está pintado, no deja mucho espacio para sorpresas a corto plazo.
Por qué la industria gráfica está pisando el freno
Lo curioso de todo esto es que rompe con la costumbre. Tanto AMD como NVIDIA solían moverse en ciclos de dos años entre una generación y la siguiente, pero el mercado actual tiene poco de normal. La escasez de memoria, los costes disparados y la presión brutal que ejerce el sector de la Inteligencia Artificial han cambiado por completo las prioridades de ambas.
Un ejemplo que lo deja claro es la cancelación de la serie RTX 50 SUPER. Al parecer NVIDIA la descartó por la falta de chips GDDR7 y por la necesidad de reordenar su hoja de ruta de cara a lo que viene después. Visto así, el retraso empieza a tener todo el sentido del mundo. Los fabricantes prefieren esperar a que las aguas se calmen antes de lanzar productos que, por precio o por disponibilidad, podrían pegarse un buen batacazo.
Con el precio de la VRAM disparado, no tiene demasiado sentido presentar modelos nuevos con un MSRP muy por encima del de la generación anterior. Basta con mirar la RTX 5090, que salió a principios de 2025 con un precio recomendado de 2.399 euros y que ahora mismo no baja de los 5.000 euros. Ni acercándose.
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Imagen: hardzone.es
