La RTX 5090 SE es la nueva apuesta con la que NVIDIA quiere llenar un espacio que hasta ahora quedaba vacío en su catálogo. Hablamos de una tarjeta gráfica pensada para quienes se quedan a medio camino, esos usuarios que buscan más músculo que la 5080 pero que no están dispuestos a pagar lo que cuesta dar el salto a la 5090. Y por lo que se filtra, tiene toda la pinta de encajar justo ahí, en ese hueco intermedio que muchos llevaban tiempo pidiendo.
La idea, además, no parece salida de la nada. Según los últimos datos que circulan, NVIDIA habría descartado sacar una RTX 5080 Ti y, en su lugar, ha decidido colocar este modelo intermedio. Visto así tiene bastante lógica, porque cubre una necesidad real del mercado sin duplicar productos que acabarían pisándose entre sí.
Qué se sabe de las características de la RTX 5090 SE
Empecemos por lo básico. Todo apunta a que la RTX 5090 SE seguirá construida sobre la arquitectura Blackwell, la misma que da vida a esta generación. Eso significa que hereda las mejoras típicas del momento, es decir, mejor rendimiento en ray tracing, avances en inteligencia artificial y las nuevas versiones de DLSS. No estamos ante una tarjeta recortada en tecnología, sino más bien en potencia bruta. Un matiz importante, porque no es lo mismo perder funciones que perder algo de fuerza en el motor.
El detalle que más ha llamado la atención tiene que ver con la memoria. Se habla de que podría mantener los 32 GB de VRAM, exactamente los mismos que monta la 5090. Y esto no es un capricho. Beneficia de lleno a quien juega en 4K o incluso en 8K, pero también a todo el que use la gráfica para trabajar. Edición de vídeo, 3D, tareas de inteligencia artificial. Ahí es donde la cantidad de memoria marca la diferencia de verdad.
Dónde llegan los recortes y por qué tiene sentido
Ahora bien, algo tenía que ceder. Los recortes llegarían al chip en sí. Lo más probable es que la RTX 5090 SE use una versión menos completa del mismo silicio que la 5090, con menos núcleos CUDA y quizá frecuencias algo más bajas. Nada extraño, la verdad. NVIDIA lleva años haciendo exactamente esto para aprovechar mejor la producción y, de paso, ofrecer más opciones a quien va a comprar.
Todo dependerá del precio, claro. Y hasta que no se conozca esa cifra será complicado saber si compensa o no frente a sus hermanas. Pero tener claras las características desde ya ayuda a hacerse una idea, a saber si esta tarjeta encaja con lo que uno busca o si al final se queda corta para determinadas necesidades.
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Imagen: hardzone.es
