El Nissan Ariya Nismo es la respuesta más radical que la marca japonesa ha puesto sobre la mesa para responder a una pregunta sencilla y difícil al mismo tiempo. Qué significa de verdad un SUV eléctrico con aspiraciones deportivas. Se trata de la versión más alta de toda la gama Ariya, el único SUV cien por cien eléctrico que Nissan ofrece en el mercado europeo, y marca el regreso de la división Nismo a Europa tras más de una década de ausencia. Coincide además con el cuarenta aniversario de la marca de rendimiento japonesa, así que el momento no podía ser más simbólico.
Cuando se probó el Ariya en su versión Evolve de 63 kWh quedó claro que era un coche equilibrado, cómodo, con buena calidad de rodadura y capaz de moverse por ciudad y afrontar viajes largos sin despeinarse. El Nismo juega en otro tablero. Aquí se trata de llevar la tecnología desarrollada en la Fórmula E a las carreteras de todos los días, con una estética deportiva que se nota a metros de distancia.
Una gama amplia con el Nismo en lo más alto
Dentro de la familia Ariya, este modelo representa el tope absoluto. La oferta arranca con el Advance de 218 CV y batería de 63 kWh con tracción delantera, sube hasta el Evolve de 242 CV con batería de 87 kWh, y ya en las versiones con tracción total e-4ORCE aparece el e-4ORCE de 306 CV con 509 kilómetros de autonomía WLTP. En la cima manda el Nismo con sus 435 CV. Una gama que va desde los 41.750 euros hasta poco más de 60.000 del modelo analizado, lo que le permite competir en varios segmentos a la vez.
El Nismo llega a España con un precio de 60.181 euros sin descuentos, que con las promociones habituales de financiación puede acercarse a los 57.900 euros antes de subvenciones. No es poco dinero, y hay que valorarlo en un terreno donde compiten el Tesla Model Y Performance, el Cupra Tavascan Endurance y el Hyundai Ioniq 5 N.
Conviene recordar algo curioso. Nissan fue la primera marca generalista en democratizar de verdad el coche eléctrico. El Leaf llegó en 2010 con la misión de hacer accesible la movilidad eléctrica, y el Ariya es su heredero más directo, aunque con un planteamiento radicalmente distinto. Más grande, más potente, más ambicioso. El Nismo, por su naturaleza de modelo de prestaciones y precio elevado, es un nicho dentro del nicho, y la marca lo sabe. No busca grandes cifras de ventas sino imagen y recuperar la herencia deportiva que durante décadas representó el GT-R.
Plataforma, aerodinámica y un interior entre lo zen y lo deportivo
El Ariya Nismo se asienta sobre la plataforma CMF-EV, desarrollada por la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi y diseñada desde el principio para baterías planas integradas en el suelo. Eso da un centro de gravedad bajo y un suelo completamente plano en el habitáculo. Para esta versión la plataforma recibió cambios en la suspensión, la calibración de la tracción total y la aerodinámica.
El frontal es donde la intervención de Nismo resulta más contundente, con un paragolpes rediseñado, splitter delantero con canard y cortinas de aire inspiradas en los monoplazas de Fórmula E. Todo trabaja para reducir la sustentación en un 40 por ciento respecto al Ariya convencional, con un coeficiente aerodinámico de 0,11 frente al 0,18 del modelo base. Las llantas Enkei de 20 pulgadas, exclusivas de esta versión, montan neumáticos Michelin Pilot Sport EV pensados para eléctricos de altas prestaciones.
Dentro conviven el minimalismo japonés inspirado en el concepto Omotenashi y los toques propios de Nismo. Asientos delanteros exclusivos con mayor soporte lateral, volante de fondo plano con la marca roja a las doce, iluminación ambiental Andon en rojo y doble pantalla continua de 12,3 pulgadas. El equipo de sonido Bose de 10 altavoces es de serie y suena rico y equilibrado, aprovechando el silencio del habitáculo.
En lo mecánico, dos motores síncronos de imanes permanentes, uno por eje, suman 320 kW y 600 Nm de par. El reparto prioriza el eje trasero, que puede asumir hasta el 75 por ciento del par, acercando el coche a las sensaciones de tracción trasera de los Nismo más puros. La suspensión es un 3 por ciento más rígida delante y un 10 por ciento detrás. La velocidad máxima es de 200 km/h y el 0 a 100 km/h se completa en cinco segundos exactos, con un adelantamiento de 80 a 120 km/h resuelto en apenas 2,4 segundos.
