Quien anda buscando un monitor nuevo para montar o completar su setup, pero sin dejarse medio sueldo en el intento, tiene ahora mismo una razón de peso para mirar hacia BenQ. Este modelo de 27 pulgadas ha hecho algo que hasta hoy no había pasado, bajar de los 100 euros. Y no hablamos de esos descuentos raros que aparecen tras inflar el precio, sino de una oferta que se sostiene si echamos un vistazo al histórico.
Lo bueno es que las prestaciones acompañan. Un panel de 27 pulgadas es un tamaño que da mucho juego, tanto para trabajar como para jugar, sin llegar a resultar exagerado. De hecho encaja perfecto como segunda pantalla junto a un monitor principal que ya tengamos por casa.
Un panel IPS de 27 pulgadas con 100 Hz que se nota
Las 27 pulgadas ya permiten moverse con soltura teniendo varias ventanas abiertas a la vez, ver una película con buena sensación de amplitud o, simplemente, disponer de más espacio que con un monitor de 24 pulgadas, que sigue siendo el más vendido y el estándar de casi todo el mundo. Al tratarse de un panel IPS, los colores se ven bien y los ángulos de visión mejoran bastante, algo que siempre se agradece cuando no estás justo enfrente.
El salto a los 100 Hz es otro detalle que marca diferencia, incluso sin jugar. Mover el ratón, abrir ventanas o hacer scroll por una web resulta mucho más fluido que en un panel de 60 Hz. No es algo que vaya a cambiarte la vida, cierto, pero una vez el ojo se acostumbra, cuesta volver atrás. Y ojo, porque a partir de aquí la mejora se estanca. Pagar por 144 Hz o más, en la mayoría de casos, es puro marketing y no compensa el desembolso extra.
Conexiones de sobra y detalles pensados para el día a día
BenQ suele cuidar todo lo relacionado con la comodidad de uso, y este modelo no es una excepción. Incluye varios modos pensados para descansar la vista cuando llevas horas pegado a la pantalla. Quien teletrabaja, estudia o pasa buena parte del día con el ordenador encendido acaba valorando estos pequeños detalles más de lo que parece.
Otro punto a favor es que no se han quedado cortos con las conexiones. Trae dos HDMI y un DisplayPort, así que se pueden tener enchufados el ordenador y una consola sin andar cambiando cables cada dos por tres. Y por si fuera poco, incorpora unos altavoces integrados. No son para disfrutar de música con calidad de estudio, pero para un vídeo de YouTube, una videollamada o un capítulo de una serie cumplen sin problema y sacan de más de un apuro.
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Imagen: hardzone.es
