Hypertune acaba de dejar atrás su fase de pruebas y llega en versión definitiva con el respaldo oficial de Intel, prometiendo mejoras de rendimiento en los juegos sin que haga falta entrar en la BIOS ni entender qué es un multiplicador o un voltaje. La herramienta, desarrollada en Miami, cerró ocho meses de beta pública con más de 60.000 participantes, y la cifra que más llama la atención es un incremento de hasta el 60% en los fotogramas por segundo. Conviene matizarlo desde el principio, eso sí.
La propia compañía reconoce que ese 60% corresponde al extremo superior de sus pruebas internas, no a lo que va a ver la mayoría. Para configuraciones normales la mejora se sitúa entre el 10% y el 20%, un margen que ya vale la pena en un hardware que ya está pagado y que no pide ninguna inversión extra. Intel puso sobre la mesa recursos de ingeniería y su propio SDK de Extreme Tuning Utility, conocido como XTU, como base tecnológica del proyecto.
Cómo analiza y ajusta el hardware el Smart Optimization Engine
El corazón de todo esto es el Smart Optimization Engine, un motor que examina el procesador, la tarjeta gráfica, la memoria RAM, los controladores y los parámetros de Windows antes de tocar absolutamente nada. Solo después aplica cambios pensados para ese equipo concreto, sin copiar ajustes de otra máquina distinta. Es una diferencia importante frente a las típicas guías genéricas que circulan por ahí.
Las áreas donde interviene son tres. Por un lado el overclocking de CPU a través del SDK de XTU de Intel, por otro el overclocking de GPU, ajustando frecuencias de reloj, memoria, voltaje y límites de potencia, y finalmente la optimización de la RAM, que en algunas plataformas resulta el cambio con más impacto porque mejora frecuencia y latencia al mismo tiempo. A eso se añaden presets por juego, ajustes de red y modificaciones de Windows que casi nadie configura por su cuenta. Y la compatibilidad no se queda en casa: funciona también con procesadores AMD y con gráficas de NVIDIA, AMD e Intel, así que el respaldo de la compañía no lo convierte en algo cerrado a su ecosistema.
Precio de la suscripción y compatibilidad con los anti-cheat
Hay una versión gratuita en la web oficial que incluye funciones básicas de optimización, suficiente para hacerse una idea de cómo trabaja el motor antes de soltar un céntimo. El paquete completo, con presets por juego, ajustes de red y soporte total, cuesta unos 9 euros al mes o unos 55 euros al año, lo que sale a poco más de 4 euros mensuales si se paga la anualidad. Es el precio fijado para el mercado estadounidense, habrá que ver si llega una adaptación cuando la herramienta se extienda a otras regiones.
La suscripción abre además la puerta a una comunidad de más de 10.000 jugadores con soporte directo del equipo de desarrollo, y confirma la compatibilidad con los anti-cheat de Riot, EAC, BattlEye y Valve. Este punto suele preocupar a quien toca parámetros del sistema para jugar en competitivo, porque nadie quiere que un sistema de detección marque su herramienta como sospechosa. Tenerlo confirmado por escrito reduce bastante ese riesgo. Intel llevaba tiempo prometiendo más procesadores desbloqueados para jugadores con presupuestos ajustados, y Hypertune encaja justo con esa idea, llevar el overclocking a quien nunca ha tocado un voltaje ni sabe qué significa un multiplicador.
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Imagen: softzone.es
