Durante más de veinte años, hablar de memoria RAM significaba nombrar a tres empresas y punto: Samsung, SK Hynix y Micron. Ese trío ha manejado el negocio a su antojo, con más del 90% de la producción mundial de chips bajo control y con el poder de decidir hacia dónde iba la innovación y, sobre todo, cuánto pagábamos por los módulos. Ahora esa historia empieza a cambiar, y el motivo tiene nombre propio: CXMT, una compañía china que ya se ha ganado el apodo de cuarto gigante de la memoria a nivel global.
La firma se llama ChangXin Memory Technologies y acaba de firmar uno de los crecimientos más llamativos que se recuerdan en el mundo de los semiconductores. Sus ingresos se dispararon un 716% en apenas un año, un salto que la coloca de golpe como el cuarto fabricante más grande de chips DRAM del planeta. Todavía está lejos, muy lejos, del volumen que mueven los tres de siempre, pero su avance ha bastado para que toda la industria empiece a mirar hacia China con otra cara.
CXMT ya no es una promesa, va muy en serio
Ese crecimiento no cayó del cielo ni fue cosa de un buen ejercicio financiero. Detrás hay una estrategia de expansión bien pensada, apoyada en inversiones enormes y en la voluntad de China de depender menos de la tecnología extranjera. CXMT ya tiene en marcha varias fábricas de DRAM y sigue sumando capacidad, con proyectos sobre la mesa que apuntan a duplicar la producción en los próximos años.
Mientras tanto, conviene recordar por qué el terreno estaba tan abonado para un recién llegado. Samsung, SK Hynix y Micron decidieron concentrar sus esfuerzos donde ganan más dinero, es decir, en la inteligencia artificial y en los centros de datos. El resultado lo hemos sufrido todos: escasez de kits de memoria RAM y también de SSD para el mercado de consumo, con precios que se han ido por las nubes. Y a ellos, francamente, les ha dado igual, porque el negocio sigue llenándoles los bolsillos.
Buenas noticias para el PC de consumo
Justo en ese momento aparece un cuarto competidor, con músculo financiero e incluso fondos públicos detrás, y empieza a hacer sombra al triunvirato. Hace tiempo ya se veían chips de CXMT montados en módulos de memoria de varios fabricantes. La empresa se ha puesto las pilas, y sus chips DRAM para consumidor no tienen nada que envidiar a los del llamado big three. Otra cosa es el terreno de la memoria HBM y los grandes centros de datos, donde el panorama sigue siendo distinto.
Lo interesante es que su nivel de fabricación ya le permite exportar fuera de casa, y encima sigue ampliándose a buen ritmo. Para el usuario que solo quiere montar o mejorar su PC sin pagar cifras absurdas, la llegada de un actor capaz de plantar cara a Samsung, Micron y SK Hynix es de las mejores noticias posibles, porque significa que ese trío deje de imponer precios y volúmenes a su capricho.
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Imagen: hardzone.es
