Corsair SKIFF 100 Plus: dos semanas jugando con teclado de membrana

by Tecnoandroid
Corsair SKIFF 100 Plus: dos semanas jugando con teclado de membrana

El Corsair SKIFF 100 Plus ha estado sobre la mesa durante dos semanas seguidas y, con toda honestidad, ha servido para poner en duda una idea que muchos damos por sentada. Cuando toca elegir periféricos para el PC, la oferta es enorme, pero con los teclados casi todo el mundo repite lo mismo: para jugar tiene que ser mecánico. Corsair no lo ve así. Con los nuevos SKIFF 100 y 100 Plus apuesta por teclados de membrana a un precio muy razonable, con la idea de demostrar que un teclado mecánico no es imprescindible para disfrutar del gaming.

Hay teclados para todos los gustos, y dentro de cada tipo también. Un mecánico puede ser excelente para unas cosas y menos redondo para otras, todo depende de sus interruptores y de lo que le pida cada uno. Lo bueno de los de membrana es que funcionan siempre igual, no hay veinte tipos de switch ni subtipos que estudiar. Lo que marca la diferencia entonces es la calidad y los extras que le pongas, y ahí es donde Corsair suele destacar.

Corsair SKIFF 100 Plus, ficha técnica y detalles que importan

El SKIFF 100 Plus es un teclado de formato completo con distribución de 105 teclas en español, así que mantiene el bloque numérico y todas las teclas de función de siempre. Pesa apenas 715 gramos y se conecta mediante un único conector USB 2.0, más que suficiente para alimentar su iluminación RGB completa repartida en 10 zonas y una frecuencia de sondeo de 1000 Hz, cifra de sobra para jugar sin problemas.

Lo que más define a este teclado es el uso de interruptores de membrana tipo Rubber Dome, una propuesta más sencilla y silenciosa que la mecánica. Corsair insiste precisamente en lo poco ruidosos que son y en la respuesta de las teclas. Suma además un sistema antighosting 12KRO, que permite registrar hasta doce pulsaciones a la vez, algo que cubre la inmensa mayoría de juegos y situaciones.

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En funciones extra está una de las grandes diferencias respecto al SKIFF 100 normal. El modelo Plus incorpora seis teclas G programables, pensadas para macros, accesos directos, comandos de streaming o cualquier función compatible con el software de Corsair. A eso se le añade un dial giratorio dedicado al control multimedia, con botones específicos para la reproducción y el volumen.

Merece atención aparte su certificación IP53, que protege frente al polvo y frente a salpicaduras ligeras de agua. Esto no lo convierte en un teclado resistente al agua ni permite lavarlo bajo el grifo, pero sí da tranquilidad ante pequeños accidentes del día a día, como derramar unas gotas encima. El conjunto se completa con un reposamuñecas extraíble de superficie de goma suave y patas traseras para ajustar la inclinación, dos detalles que buscan mejorar la ergonomía en sesiones largas.

Unboxing y primeras impresiones del SKIFF 100 Plus

Llega en la típica caja de cartón rígido que Corsair usa en casi todos sus periféricos, con una imagen del teclado a todo color, la marca, el modelo y las características destacadas en iconos en el frontal. En la parte trasera, un resumen en varios idiomas. Una pegatina lateral avisa de que las caperuzas son de plástico ABS, que la distribución es en español y que es compatible con PC, Mac, Xbox y PlayStation.

La caja se abre como un cofre y aparece el ya habitual envoltorio de papel reciclado protegiendo el teclado, junto a un cartón con el cable dentro y un código QR que lleva a la web del fabricante para consultar las instrucciones, porque desde hace tiempo estos productos no incluyen manual en papel. Bajo el teclado está el reposamuñecas, negro, rígido pero con tacto engomado y con el nombre de Corsair en vertical, que va de lado a lado y se acopla mediante dos enganches mecánicos, sin nada de anclaje magnético.

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Fuera de la caja, la tipografía de las teclas es en mayúsculas y centrada, así que se lee bien incluso con la iluminación apagada. Un par de detalles estéticos, el logo de Corsair en un lado y el nombre del modelo en el otro. El marco es de plástico, no de aluminio. En el lateral izquierdo están las seis teclas de macro, integradas en oblicuo en lugar de sobresalir, algo muy de agradecer porque evita pulsaciones accidentales o colocar mal la mano.

En el lateral derecho no hay mucho que contar salvo el dial digital, acompañado de los LED de estado y dos botones, uno para activar el modo juego y bloquear la tecla Win y otro para ajustar la intensidad de la iluminación. Por detrás, la salida del cable en un lado y el nombre de Corsair en el centro. El cable no está mallado, mide 1,8 metros y termina en un conector USB 2.0 estándar. En la parte inferior, las habituales gomas antideslizantes y unas patas elevadoras que en este caso solo ofrecen una altura.

Fuente
Imagen: hardzone.es

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