CORSAIR Nautilus II llega para resolver un problema que conoce bien cualquiera que haya montado un PC potente en los últimos años: conseguir buena refrigeración sin llenar el interior de cables ni convertir cada componente en un rompecabezas. La marca ha centrado esta segunda generación en algo muy concreto, dar más rendimiento térmico y quitar complicaciones durante el montaje, que al final es lo que se agradece cada vez que se abre una caja nueva.
La gama se divide en tres versiones, NAUTILUS II RS, RS ARGB y RS LCD, todas con radiadores de 240 o 360 mm. Junto a ellas aparecen los nuevos ventiladores RS II y RS II ARGB, que también pueden comprarse por separado en formatos de 120, 140 y 360 mm. El punto en común es la sencillez. Tanto los AIO como los ventiladores se conectan directamente a la placa base y no necesitan controladores externos para gestionar velocidad o iluminación. Nada de intermediarios raros ni configuraciones que exijan un manual de instrucciones interminable.
Más caudal y un montaje que no da dolores de cabeza
Buena parte de la evolución técnica está en la nueva bomba FlowDrive 2S y en una placa refrigerante más fina, optimizada sobre todo para procesadores AMD. CORSAIR habla de un aumento del 40 por ciento en el caudal frente a la generación anterior, y todo ello manteniendo un funcionamiento pensado para hacer poco ruido. La superficie convexa está diseñada para maximizar el contacto con el encapsulado de la CPU. La idea no es solo mover más líquido, sino reducir resistencias y mejorar la transferencia de calor cuando el procesador trabaja a tope durante horas.
Los ventiladores RS II siguen esa misma lógica de mejoras prácticas. Las aspas AirGuide se han rediseñado para dirigir mejor el aire a través de radiadores densos, mientras que los rodamientos de cúpula magnética buscan bajar el ruido y aguantar más tiempo. El formato Unified Frame tiene una ventaja bien tangible en el montaje. Tres ventiladores se comportan como una sola pieza, reducen el cableado visible y se fijan con solo cuatro tornillos. Incluyen además conexión en cadena y modo Zero RPM, así que pueden pararse del todo cuando no hace falta refrigeración activa.
Una pantalla más grande y precios para todos los bolsillos
El cambio más llamativo está en el NAUTILUS II RS LCD. Aquí desaparece la pantalla IPS circular de 2,1 pulgadas y llega un panel rectangular de 3,5 pulgadas, un 67 por ciento mayor, con resolución de 480 por 640 píxeles y frecuencia de 60 Hz. Puede mostrar métricas del sistema, widgets de iCUE y GIF animados a 60 FPS, pero hay un detalle curioso. Al conectarse por DisplayPort funciona también como una pequeña pantalla secundaria de Windows. Un margen extra de personalización sin perder utilidad real dentro del equipo.
Dentro del catálogo de la marca esta familia tiene su hueco propio. Frente a soluciones como TITAN II, más metidas en el ecosistema iCUE LINK, aquí se apuesta por conexiones PWM y ARGB estándar directamente a la placa base y una instalación más clásica. Eso no cierra puertas, porque mediante COMMANDER DUO es posible combinar estos componentes con dispositivos iCUE LINK y gestionarlo todo desde iCUE.
La nueva gama ya se vende en Europa y figura en la tienda española de CORSAIR, aunque la disponibilidad puede cambiar según el modelo. Los precios arrancan en 84,90 euros para el 240 RS, 89,90 euros para el 240 RS ARGB y 129,90 euros para el 240 RS LCD. Las versiones de 360 mm cuestan 104,90, 114,90 y 149,90 euros respectivamente. Los RS II sueltos empiezan en 11,90 euros.
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Imagen: muycomputer.com
