Bloodborne en PS5 puede correr en 4K nativo y a 30 FPS estables, y eso acaba de quedar demostrado de la forma más curiosa posible. La consola de Sony es retrocompatible con los juegos de PS4, así que ejecutar este título nunca fue un problema. Lo que faltaba era algo distinto, una mejora real que aprovechara el músculo del hardware más reciente. Y resulta que ese potencial estaba ahí, escondido, esperando a que alguien decidiera tocarlo.
Un mod que cambia las reglas del juego
Durante años se alimentó un cierto mito alrededor de Bloodborne, esa idea de que era un desarrollo endiablado y que actualizarlo para PS5 sería una pesadilla técnica. Pues nada de eso. El equipo de Digital Foundry ha enseñado un vídeo donde el juego se ejecuta con un mod que mejora tanto el rendimiento como la resolución, y el resultado deja con la boca abierta.
Por defecto, el juego funciona en 1080p a 30 FPS, pero arrastra problemas serios de sincronización y caídas de framerate en PS4. En PS4 Pro y en PS5 esas caídas desaparecen y la cosa mejora, aunque la experiencia sigue lejos de lo que la consola actual de Sony puede dar de verdad. El mod en cuestión permite al juego acceder a toda la memoria disponible para títulos de PS5 y empuja la CPU y la GPU hasta sus picos máximos. Con eso se dispara el rendimiento y se sube la resolución hasta llegar a un 4K nativo, sin reescalado de por medio.
Cifras que hablan por sí solas
Con resolución 4K es posible mover Bloodborne a 30 FPS fijos, con una sincronización de fotogramas sólida que transmite una fluidez real, sin esos microtirones tan molestos. Eso sí, alcanzar el 4K exige un buffer que se come 4 GB de memoria adicionales. Si se baja la resolución a 1440p, el juego mantiene medias de 60 FPS bastante estables, con alguna caída puntual en los combates contra jefes y en escenas muy cargadas. Y jugando a 1080p se llega a una media de 105 FPS, ideal para una pantalla de 120 Hz con VRR.
Hay un detalle importante. Para ejecutar este mod, desarrollado por una modder llamada Christine, Digital Foundry tuvo que usar una PS5 de las primeras unidades, con un firmware antiguo todavía accesible a nivel de sistema con las herramientas adecuadas. Los modelos nuevos con firmware actual no son hackeables, así que no pueden usar este mod ni tampoco correr Linux.
Que todo esto se consiga con un simple mod deja en evidencia la dejadez de Sony y de FromSoftware con respecto a Bloodborne. Podrían haber mejorado el juego en PS5 con un esfuerzo mínimo y, por motivos difíciles de entender, decidieron no hacerlo. El título nunca llegó a PC de forma oficial, pero gracias a la comunidad de modders y a la emulación existe un Bloodborne Remaster no oficial que cada vez funciona y rinde mejor en esa plataforma.
Meta description: PS5 puede mover Bloodborne en 4K nativo y 30 FPS estables gracias a un mod que aprovecha todo el hardware de la consola de Sony.
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