Correr Linux en Windows sin WSL2 ya no es solo un experimento para curiosos. Un proyecto de código abierto bautizado smol machines permite hacerlo esquivando por completo el Subsistema de Windows para Linux, esa vía que Microsoft lleva puliendo desde 2016. Y lo hace con un detalle que ha llamado mucho la atención, porque ocupa menos de 35 MB.
Hablamos de un desarrollo alojado en GitHub cuyo peso resulta ridículo comparado con los aproximadamente 250 MB que pide WSL2 como referencia. Esa brecha de tamaño ha despertado el interés de quienes andan buscando entornos Linux más ligeros para sus equipos con Windows, sin las complicaciones de siempre.
A diferencia de WSL2, que mete un kernel Linux real dentro de una máquina virtual conectada al núcleo de Windows, smol machines apuesta por algo mucho más minimalista. Ese tamaño reducido apunta a entornos pensados para quien solo necesita una terminal puntual, ya sea para compilar un binario, probar un comando o lanzar un script rápido.
Qué gana el usuario con tan poco espacio
El ahorro de disco es la gran baza de smol machines. Mientras la instalación base de WSL2 ronda los 250 MB, este proyecto se queda por debajo de los 35 MB. Una diferencia que pesa, y mucho, en equipos con disco limitado, en máquinas virtuales ajustadas de recursos o en ordenadores donde cada giga cuenta a la hora de repartirlo entre aplicaciones.
Esa ligereza podría traducirse también en arranques más rápidos, porque un entorno tan pequeño no necesita levantar toda la maquinaria de virtualización que sostiene a WSL2. Para tareas sueltas de terminal, pruebas de scripts en Bash o compilaciones veloces, esto facilitaría entrar y salir del entorno Linux con menos esperas. Eso sí, el propio proyecto no publica cifras de rendimiento que permitan confirmarlo con precisión.
La otra cara de la moneda está en lo que se queda fuera. WSL2 ofrece un kernel Linux real ejecutándose en la máquina virtual, con soporte para systemd, integración con el sistema de archivos de Windows y compatibilidad con las APIs del sistema. Los entornos mínimos de smol machines difícilmente igualarían ese nivel de integración. Así que los proyectos que dependan de servicios en segundo plano o de una interacción profunda con el hardware seguirían necesitando la solución oficial de Microsoft.
Microsoft refuerza WSL con contenedores nativos
Durante la Build 2026, Microsoft presentó los Contenedores WSL, una vía integrada para crear, ejecutar e interactuar con contenedores Linux desde Windows mediante una nueva CLI y una API propia, todavía en vista previa pública. La compañía también puso a disposición general Coreutils para Windows, un conjunto de utilidades de línea de comandos parecidas a las de Linux que ya funcionan de forma nativa en el sistema, según explicó Pavan Davuluri, vicepresidente ejecutivo de Windows.
El empuje oficial coincide con las previsiones de Canonical, que calcula que los usuarios de Ubuntu a través de WSL superarán a quienes lo instalan de forma nativa en el escritorio antes de que termine 2026. El crecimiento de WSL a lo largo del año, con mejoras en el rendimiento de archivos, redes y en el propio proceso de configuración, explica por qué la solución de Microsoft sigue siendo la referencia para quienes trabajan en entornos corporativos, educativos o de desarrollo profesional. Ahí la compatibilidad con herramientas ya instaladas pesa más que el tamaño en disco.
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Imagen: softzone.es
