La GeForce RTX 3080 con 20 GB de GDDR6X ha aterrizado en el mercado como una salida inesperada a la crisis de la memoria que lleva meses castigando los precios de las tarjetas gráficas. Con los costes disparados por todas partes, el ingenio de los modders ha hecho el resto, y este modelo en concreto está llamando bastante la atención. El motivo es doble, tiene un precio más contenido y resuelve una de las carencias más molestas de esta gráfica.
Cuando salió al mercado, la GeForce RTX 3080 de NVIDIA fue una tarjeta brillante. Demostró que suponía un salto enorme frente a la GeForce RTX 2080 Ti en todos los apartados, pero venía con 10 GB de GDDR6X, una cifra que hoy se queda muy corta para la potencia que todavía conserva. Esa limitación afecta incluso jugando en 1440p, algo que a estas alturas resulta frustrante para una gráfica que sigue moviéndose con soltura.
Cómo los modders han dado nueva vida a la GeForce RTX 3080
La solución llegó doblando la memoria gráfica. Los modders han montado 20 GB de GDDR6X en la GeForce RTX 3080, un truco que no es nuevo del todo. Ya llevaba tiempo circulando en países como China, pero lo interesante ahora es que están llegando muchas más unidades al mercado. Eso ha facilitado el acceso y, de paso, ha empujado los precios hacia abajo. Al cambio se pueden encontrar unidades por unos 383 euros.
¿Merece la pena? Por el rendimiento que ofrece, sí. El problema es otro, una tarjeta de segunda mano modificada a este nivel puede acabar dando dolores de cabeza. Es una inversión de riesgo y conviene tenerlo claro antes de dar el paso. Puede funcionar de maravilla durante años o puede morir a corto plazo, incluso llegar ya estropeada. Es una lotería, sin más.
Por qué compensa frente a modelos más nuevos
Por esos 383 euros, la GeForce RTX 3080 con 20 GB tiene sentido porque cuesta menos que una GeForce RTX 5060, rinde más y ofrece muchísima más memoria. Sí, consume más y no soporta generación de fotogramas, pero la ventaja de rendimiento es demasiado grande como para pasarla por alto. De media es un 30 por ciento más potente que la RTX 5060 y roza el nivel de una GeForce RTX 4070.
Un repaso a sus especificaciones originales ayuda a situarse. Monta un núcleo gráfico GA102 fabricado en 8 nm, con 8.704 shaders funcionando entre 1.440 MHz y 1.710 MHz. Suma 272 unidades de texturizado, 96 de rasterizado, 272 núcleos tensor y 68 núcleos RT. En potencia bruta ofrece 29,77 TFLOPs en FP32, con 10 GB de GDDR6X a 19 GHz en su versión de fábrica y un bus de 320 bits. Su TDP es de 320 vatios, necesita un conector de 12 pines y una fuente de 700 vatios. El precio de lanzamiento fue de 719 euros.
El modelo modificado mantiene ese bus de 320 bits, así que el ancho de banda no cambia. Lo que sí cambia es todo lo demás, porque al contar con 20 GB de GDDR6X esta versión ya no se ve ahogada en juegos exigentes a 1440p y resoluciones superiores. Queda mucho mejor equilibrada respecto a la potencia bruta que tiene entre manos.
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Imagen: muycomputer.com
